20 nov. 2015

Cerámica para niños

Este año realicé talleres artísticos en un colegio humanista uno de arte e ilustración y otro de cerámica, los dos semestres, ésta ha sido una experiencia nueva para mi, por eso en este mega posteo quiero transmitir lo aprendido en un año de estar con esos maléficos duendes.

En cerámica trabajé con niños de 1y2° básico que es entre 7 y 8 años y otro grupo de 3ro y 4to básico que es entre 9 y 10 años, uno piensa q no es tanto, pero es asombrosa la diferencia en crecimiento, madurez y percepción de las cosas, y es que el cerebro va creciendo a pasos agigantados en esas etapas.

Mis objetivos planteados para los alumnos al realizar éste taller eran 
El aprender el conocimiento básico del proceso cerámico y desarrollarlo experimentando con las formas y los volúmenes. 
Quería fomentar la necesidad de expresión artística  y de creación en los chicos  así como la imaginación, la intuición y  la paciencia (que en cerámica se necesita harta) y también potenciar la apreciación y respuesta de éstos frente al arte y la disciplina de la escultura.


La idea del taller con los más pequeños fue el familiarizarlos con el material, que se sintieran cómodos manipulándolo y pasado ello dieran rienda suelta a partir de su imaginación, uno de los aportes del trabajar en tridimensional a ésta edad es el desarrollo de la percepción espacial.

"La percepción espacial es la habilidad de entender y reconocer los diferentes estados en que se encuentran los objetos en determinados contextos. Se trata de identificar las características de los objetos en  referencia a lo que son en sí mismos y lo que son en relación con otros objetos del mundo." 
Ésta es la definición de la sicóloga  educativa  Essy Salcedo que me parece bastante acertada.

Por lo tanto en el caso de los niños es clave el desarrollo de esta habilidad  pues de ésta forma suman otra manera de percibir su entorno y comprenderlo. Con ésta idea en mente  realizamos varios trabajos, por algún lado dejé la planificación de las clases, pero aquí las fotos.



                                  
Al inicio fue complejo lograr hacerse con la atención de los pequeños pero una vez que establecieron una conexión entre la materialidad y lo que querían expresar ya se iban por un tubo.

                                  

Para mi resultó muy enriquecedora esta experiencia no sólo desde el aspecto docente, sino que como creadora también, el ver las soluciones planteadas por los niños te recuerda que el saber a veces te limita, en este caso uno ya tiene imágenes aprendidas, respuestas automáticas a conceptos, cuesta salirse de eso y pensar más abierto, los niños al estar libres de ésta información adquirida son más libres a la hora de expresar , yo amé éste árbol, me encantó la solución para expresar los frutos, me inspiró la idea para una escultura :).


                                           

También me resulta interesante la percepción de los niños con respecto a los animales, también es muy simple  pero clara.

                             















Con  los alumnos de 4to y 5to  el diálogo fue totalmente diferente, son más maduros y mientras trabajan te comentan activamente sobre sus ideas y cuestionamientos que empiezan a ser más complejos y también te plantean preguntas absolutamente misceláneas, algunas eran tan fáciles como "¿las aves tienen manos?" otras no.

Afortunadamente mi curiosidad por diversos temas es grande por lo que a través de los años he adquirido un bagaje respetable por lo que jamás me quedé sin algo que responder o comentar. 
Además entre otras cosas también  leo comic, manga y veo animaciones así que por ese lado también estaba cubierta. Todos felices.


                             

Realizamos varios proyectos que se transformaron en bizcocho para después ser pintados con tempera y cola fría, osea la policromia versión escolar, pero también se utilizó engobe  y en una escultura escogida por cada uno esa la esmaltamos para que viesen como era el vitrificado ese fue el último proyecto del año . 


                             

                             















Mis conlusiones:

El trabajar con niños me hizo madurar en varios aspectos, el trabajar con niños plantea un desafío sumamente diferente a trabajar con adultos por que tu incidencia es mucho mayor, no sólo como entidad académica sino por que te transformas en ejemplo a seguir, un lider de opinión, no es lo mismo conversar de visiones con pares o personas con criterio formado a hacerlo con niños  tu responsabilidad es mucho mayor, si le comentas a uno que hay vacas moradas podrías convencerle, esa extraña sensación de omnipotencia embriaga y desconcierta al inicio, a mi me hizo meditar bastante, pero después se me hizo fácil aunque no dejaba de fascinarme en cada clase.


                         

Como ceramista en mi experiencia para el común de la gente siempre resulta chocante cuando ven por primera vez una pieza que han hecho esmaltada* mi teoría es que eso ocurre por que lo relacionamos con lo industrial, entonces es descolocante ver algo que has hecho con tus burdas manos con una terminación profesional, esto pasa especialmente con las personas que no se consideran con aptitudes artísticas por lo que supera por mucho sus expectativas lograr un resultado así.

Es por eso mismo que creo en los talleres como canalizadores de la inspiración de las personas, el dictar  un taller significa que uno debe entregar las herramientas técnicas al alumno para que  éste (no uno) pueda realizar sus propios proyectos los cuales son concebidos desde su imaginario personal y sus sentimientos.

Yo creo firmemente en el arte como terapia para el alma,  por lo que encuentro lo más lógico que los talleres sean planteados para cualquier tipo de persona, no sólo las que tengan aptitudes para ello,  uno de las recuerdos que ha quedado más fijos en mi memoria  han sido las caras de las personas al ver sus obras terminadas... es una mezcla  entre pasmo, incredulidad, sorpresa y emoción y también un poco de pudor, cuando veo eso siempre pienso en que todos necesitamos volver a sentir aquello para seguir enamorados de nuestra disciplina, y en ese momento mi cabeza se llena de imágenes.

Si eso es así imaginen la cara que pusieron los padres al ver lo que habían logrado sus hijos, ESAS fueron caras para el recuerdo. 

Y así todos felices.


                      


* El esmaltado  es la capa de vitrificante que recubre a la pieza cerámica, para el común de las personas imagínense un plato de loza, tazón  o cualquier adorno de cerámica que brilla, eso está esmaltado.
El proceso para aplicarlo se llama esmaltar y es que sumergimos la pieza en el esmalte en estado líquido, luego al horno cambia su composición molecular y se transforma en una capa vitrificada sólida,  cuando ven piezas saltadas eso es que se le salió la capa de esmalte, eso.